Casa Prometeo

El proyecto consiste en una reforma integral de una vivienda unifamiliar en el barrio de Coghlan, Ciudad de Buenos Aires. La casa original, de unos 200 m², contaba apenas con dos dormitorios y dos baños, revelando una organización poco eficiente frente a su escala y las necesidades del cliente actual. La intervención busca optimizar el uso del espacio y mejorar la relación con su entorno urbano.

El contexto del pasaje Prometeo, un espacio urbano de diez metros de ancho caracterizado por naranjos, define una atmósfera doméstica y silenciosa, muy distinta a la escala de las calles típicas de esa ciudad. Esta condición de cercanía y baja circulación fue tomada como punto de partida para el diseño de la
fachada y la relación de la casa con el espacio público:

una serie de tamices visuales permite incorporar luz y vistas a los espacios de planta baja sobre el frente sin perder privacidad. Hacia el contrafrente, en cambio, la vivienda se abre completamente al jardín, generando un espacio de estar y cocina integrados que extienden la vida interior hacia el exterior. Entre ambos frentes, una pieza central —que reúne la escalera y el toilette— organiza la planta baja y estructura la secuencia entre comedor, cocina y estar.

En la planta alta, pequeñas operaciones sobre balcones y retranqueos, junto con la reconfiguración de tabiques internos, permitieron sumar un nuevo dormitorio y un baño, manteniendo y ampliando una sala de estar que se proyecta sobre el vacío central, generando una doble altura que articula visual y espacialmente ambos niveles.

Aspectos Constructivos y Materiales

La transformación incluyó la renovación integral de las instalaciones y carpinterías, reemplazadas por nuevas aberturas de aluminio con DVH y un sistema de calefacción por radiadores en lugar del anterior central por aire. Estas decisiones técnicas permitieron suprimir los cielorrasos existentes y recuperar la altura original de los espacios.
Esa ganancia se tradujo también en una nueva expresión material en donde contrastan

texturas rústicas de las losas y vigas de hormigón existentes expuestas en determinados sectores, en diálogo con muros blancos, pisos claros y planos de madera natural. La paleta material de tonos claros refuerza la sensación de amplitud y luminosidad, haciendo visible la estructura original como parte de su identidad arquitectónica.

Datos del proyecto

Año: 2024–2025
Arquitecto: Juan Valeros
Ubicación: Buenos Aires, Argentina
Tipología: Residencial
Tipo de intervención: Reforma integral
Alcance: Proyecto y dirección
Cliente: Familia Barcos
Superficie: 200 m²
Fotografía: Fernando Schapotnik