El proyecto para el Oxford Botanic Garden propone un nuevo conjunto de invernaderos y edificios de acceso que amplían y actualizan las instalaciones del jardín botánico más antiguo del Reino Unido. El plan maestro define una organización que integra los nuevos volúmenes en un contexto de alto valor histórico y paisajístico, preservando las vistas hacia los edificios emblemáticos de Oxford y manteniendo el carácter abierto de los jardines junto al río Cherwell.
Juan Valeros participó en el desarrollo de este concurso contribuyendo principalmente en el desarrollo de la geometría de ambos invernaderos. El Invernadero Tropical se concibe como una estructura de arcos parabólicos de madera o bambú laminado, dispuestos cada 3,5 metros, que conforman un espacio ascendente de 15 metros de altura. Su forma, inspirada en los invernaderos históricos de Paxton y Burton, permite un recorrido interno en rampa que asciende entre la vegetación hasta una terraza elevada. El Invernadero Árido, de unos 8 metros de altura, se
organiza a partir de una serie de arcos parabólicos idénticos inclinados a 15 grados y unidos mediante cables de acero en catenaria. Esta geometría repetitiva y tensada genera una envolvente ondulante que suaviza su perfil contra el paisaje y crea las condiciones de luz y ventilación adecuadas para especies de climas secos. Ambos invernaderos fueron desarrollados a través de un modelado paramétrico que permitió explorar variantes formales y estructurales hasta definir la configuración final.
El conjunto se completa con nuevas áreas destinadas a educación, café y exhibiciones, junto con la restauración de edificios existentes y un proyecto paisajístico que incorpora un nuevo sector del jardín basado en geometrías orgánicas inspiradas en la serie de Fibonacci, en diálogo con otras intervenciones exteriores e interiores. El proyecto enfatiza la sostenibilidad mediante el uso de estructuras de madera o bambú, bombas de calor geotérmicas y un sistema circular de aprovechamiento energético.








